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                                                                   CIL-NARDI

NUESTRA POSICIÓN RESPECTO AL
III CONGRESO INTERNACIONAL
DE LA LENGUA ESPAÑOLA
Con motivo de realizarse en la ciudad de Rosario, entre el 17 y el 20 de noviembre de 2004, el III Congreso Internacional de la Lengua Española cuyo tema central será "Identidad lingüística y globalización", el Centro de Investigaciones Lingüísticas “Ricardo Nardi” (Córdoba)  y la Asociación de Investigadores en Lengua Quechua (Tucumán), hacen públicas las siguientes consideraciones:


1.    El III Congreso Internacional de la lengua española ha sido declarado oficialmente "política de Estado del Estado español", política cuyos fundamentos no han hecho conocer en nuestro país. Queda así encuadrado como un acto de derecho internacional público pero no ocurre en territorio español sino en el territorio de otro país: la Argentina.

2.    Su realización está a cargo de la Real Academia Española quien redactó el programa e invitó a los expositores, consultando a otras Academias y al Comité Ejecutivo del país organizador. Estas acciones no han tenido difusión pública previa apropiada, por lo que se las puede considerar reservadas o cuasi-encubiertas.

3.    Sobre esta cuestión de fondo no sabemos que haya habido un pronunciamiento similar o equivalente del Estado Argentino. Esto es: que dicho Congreso sea "política de Estado del Estado argentino" y sus resoluciones obligatorias.

4.    Por otra parte, el tema central del evento lo categoriza como eminentemente político y no de conocimiento científico, apartandose de una larga tradición en la materia.

5.    También es cierto que "Identidad lingüística" alude a la naturaleza particular del lenguaje en cada comunidad nacional, asunto difícil de compartir fuera de generalidades inocuas. El lenguaje expresa de manera directa la forma de vida de un pueblo y en tal sentido no es intercambiable o compartible. Es tan singular como el lenguaje del individuo.

6.    Precisamente las formas de vida de los pueblos de América han originado sus respectivas variedades del lenguaje, nacionales y aún regionales y no parece atinado someterlas a políticas dictadas fuera de su ámbito tempo/espacial. Por el contrario al Estado compete la obligación de proteger ese patrimonio con políticas lingüísticas apropiadas. Haber tergiversado esta obligación quizás haya sido la causa principal del actual colapso del sistema educativo en nuestro país.

7.    A la crudeza de esta "política del Estado español" debemos en cierto modo estar agradecidos porque muestra sin simulacros su verdadera naturaleza. Convendrá detenernos en este tema con la siguiente pregunta: ¿La política de España ante la globalización liberal todavía vigente en los centros de poder se compadece con la de nuestros países?.  España, además, pertenece y se debe en situación subalterna a la Comunidad Europea cuyos intereses materiales y simbólicos son distintos a los nuestros. En ese marco deben examinarse sus intereses lingüísticos. Muy otra es nuestra situación al respecto.