ADILQ - El Quichua en Argentina

LA BRASA
Periódico mensual de Letras y Artes
Año II Nº4 – Marzo 1928  
Santiago del Estero

El Quichua de Santiago

por Manuel Lizondo Borda


a  B.Canal Feijóo



PROBLEMAS. — Dice Ricardo Rojas, en su "Historia de la literatura argentina", refiriéndose al quichua de Santiago del Estero
“Lo que hace de Santiago una isla filológica, marcándola con fuerte individualidad, es la desaparición del quichua en las provincias limítrofes y su conservación en la mesopotamia que limitan el Salado y el Dulce. Todo ello plantea, desde luego, tres problemas de historia filológica: 1º.  Cómo vino el quichua a nuestro país; 2º. Por qué desapareció de las regiones fronterizas; 3º. Por qué perduró en Santiago y no en otras regiones. La ciencia de los americanos continúa sin haber dado la solución de esos problemas”. (1)
Pues bien, trataremos aquí, si no de dar dicha solución, por lo menos de proporcionar, a tal fin, algunos datos y razones.

COMO VINO EL QUICHUA A SANTIAGO.- No puede negarse, sin ir contra la arqueología y otras pruebas, que guerreros de los incas - en época no muy anterior á la conquista española - transitaron por el noroeste argentino (2) y llegaron a dominar algunas de sus muchas tribus. Y casi puede afirmarse que este dominio, a juzgar por el "Itinerario" del oidor Matienzo (3), llegó al valle de Tafí; y hasta podría suponerse que alcanzó a la primitiva provincia de Tucuma, o de Tucumán, que comprendía una parte circunscripta de la llanura próxima a las faldas orientales .del. Aconquija, o sea una pequeña extensión llana de los actuales departamentos tucumanos de Chicligasta y de Monteros. Y podría suponerse, porque, según el veraz cronista Cieza de León, los indios de Tucuma "fueron señoreados por los Ingas, e muchos de ellos andaban vestidos" (4).

Pero no puede sostenerse, en manera alguna que el dominio incaico, ni siquiera el tránsito de guerreros de los incas, llegara a los llanos y selvas de Santiago del   Estero. Y no puede sostenerse, porque no hay antecedentes históricos ni vestigios arqueológicos que  lo  permitan. Antes  bien, hay algunas pruebas que llevan  a  sostener lo  contrario: Una de estas pruebas sería la afirmación del citado Cieza de León, de que los incas, fuera de la circunscripta provincia de  Tucuma, "no señorearon por aquella parte más ... “ (5). Otra sería el ya mencionado "itinerario" del  oidor Matienzo, donde éste, desde que sale a los llanos de Tucumán, o sea desde la ciudad de Cañete en adelante -para el  río de la Plata -, no cita una sola jornada con tambo incaico...  Y  otra prueba, en fin, casi  decisiva, serían los testimonios de algunos compañeros de Diego de  Rojas, según  los cuales,  Huayna Kapac, señor natural de los reinos del Perú no pudo sojuzgar  la gente que está detrás de Ios Andes de Tucumán - con  excepción, sin  duda, de la dicha provincia de Tucuma.  (6)
Ahora bien, si la influencia incaica no llegó hasta Santiago del Estero, es dable suponer, fundadamente, que el idioma oficial de los incas, esto es el quichua, no fue introducido ni propagado por ellos, en dicha provincia, antes de la conquista española. Y así dan a entender, por otra parle, de manera indudable, valiosos elementos de prueba como los siguientes:
Uno es la carta del celebre P. Alonso de Barzana, que cita Lafone Quevedo en su "Tesoro de catamarqueñismos".  En ella, que data de 1594, hay este párrafo: “Los Sanavionas e Indamas (indios de Córdoba) son poca gente y tan hábil, que todos han aprendido la lengua del Cuzco (esto es el quichua), como todos los que sirven a Santiago y a San Miguel, Córdoba y Salta y la mayor parle de los indios de Esteco ... " (7). Y en este párrafo se deja comprender claramente que, si todos los indios que servían a Santiago habían aprendido el quichua (enseñado por los padres misioneros, según se desprende de la carta), esos indios lo habían ignorado antes.
Otro precioso elemento de prueba lo constituye la información y probanza de méritos de Diego Xuarez, clérigo presbítero, que se efectuó en la ciudad de Santiago del Estero, en diciembre de 1592 y en enero de 1593 (8). En dicha información, Diego Xuarez formula a sus testigos la siguiente pregunta (4ª. del interrogatorio que propone) :
“Item si saben y han visto como hablo y entiendo Ia lengua general del Perú (el quichua, según ya se dijo)  y la que se habla en esta tierra. A lo cual contestan:
Fray Alonso de la Torre: que por ser hijo y criado en esta ciudad entiende hablará y sabrá las lenguas que la pregunta dice como la saben los demás nacidos y criados en esta tierra... “;
Fray Pedro Núñez: que "Diego Xuarez por ser nacido y criado en esta tierra sabe hablar las lenguas que la pregunta dice ...”;
Francisco de Angulo: que "le ve hablar muy espedita y elegantemente así la lengua general del Perú, que llaman quichua, que se habla en el Cuzco, la cual sabe este testigo, como la lengua de Ios indios naturales desta tierra, con las cuales lenguas puede aprovechar mucho a los naturales por haber muy pocos sacerdotes en esta tierra o ninguno que sepan la lengua de los naturales della, por ser tan dificultosa como es ...'' ;
Andrés de Herrera: que "Diego Xuarez es nacido y criado en esta ciudad, e habla la lengua general que llaman del Cuzco y la desta tierra, lo cual es muy bueno que un sacerdote lo sepa por -haber pocos que la sepan hablar ... “;
Pedro de Sotelo: "queste testigo no entiende la lengua de los naturales desta tierra, e que por ser el dicho Diego Xuarez nacido y criado en ella no es posible sino que sabrá las dos lenguas del Perú e desta tierra por hablarla con los indios entre quien nacen e se crían siguiéndose de ellos y le parece a este testigo que ha oído hablar la lengua general del Perú que se habla en esta tierra y este testigo la entiende ... “;
Jhoan Perez Moreno: "que cree por cierto y no duda dello que el dicho Diego Xuarez sabe hablar Ias dos lenguas que la pregunta dice por ser nacido y criado en esta tierra y ha estado en el Perú";
Juan Cano: "que por haberse criado en esta tierra dicho Diego Xuarez y haber estado en el Perú muchos años no duda sino que sabe bien hablar las lenguas dos que la pregunta dice";
J. Garci Sanchez, en fin: "que Diego Xuarez es nacido y criado en esta tierra, y ansí sabrá hablar las lenguas que la pregunta dice porque se usan en esta  ciudad ...”.
De los cuales testimonios resulta: a) que hacia fines del siglo XVI se hablaba en la jurisdicción de Santiago del Estero dos lenguas indígenas: una, el quichua, y otra, la lengua de los indios naturales de esa tierra; b) que los nacidos y criados en la ciudad y en la tierra de Santiago - incluyendo entre ellos á los hijos de los pobladores españoles - , sabían dichas dos lenguas ; e) que el quichua, era hablado o entendido hasta por pobladores no nativos de Santiago; d) y que, la lengua de los naturales, que se hablaba en la tierra santiagueña, era muy dificultosa, y muy pocos, o ninguno de los no nativos, incluyendo a los sacerdotes, la sabían hablar.
Y la consecuencia de todo esto es, respecto del quichua:  que esta lengua, no era (por ser otra) la propia de los indios naturales de la tierra de Santiago del Estero. De modo  que, si algunos de estos indios, o de otros, que servían en dicha jurisdicción, hablaban el quichua, ello era porque la hablan aprendido después de la entrada de los conquistadores españoles, - como da. a comprender, de manera indudable, el P. Alonso de Barzana.
Ahora bien, si el quichua, no fue introducido en Santiago por los incas, y si apareció en dicha provincia cuando la conquista y colonización españolas en ella, fácil es colegir que sus introductores y propagadores iniciales fueron: en primer término, los sacerdotes o misioneros, que adoctrinaban en tal idioma; y en segundo término, los propios conquistadores – secundados, sin duda, por sus yanaconas quichuistas -, ya que ellos, por haber venido del Perú sabían en su mayor parte dicho idioma.
Quedaría a resolver otro punto: el de esa otra Iengua, tan dificultosa, que hablaban los indios naturales de Santiago. ¿Que lengua era? ¿La Tonocoté? Quizás... Pero, aquí se trata ya de otro problema, extraño a los que estamos estudiando.

PORQUÉ PERDURÓ EL QUICHUA EN SANTIAGO. - La perduración, hasta hoy día, del quichua, en Santiago del Estero, se debo indudablemente a varias causas, pero no extraordinarias o desconocidas, como pudiera creerse, sino muy explicables y naturales. Tales serían, por ejemplo:
a) El aislamiento en que, debido a las selvas que los rodeaban, vivieron, durante siglos, indios y mestizos quichuizados de las regiones santiagueñas, vecinas del río Salado; b) El haberse, posiblemente - por motivos accidentales - impregnado más de quichua los habitantes de Santiago, que las de otras provincias argentinas del noroeste;
c) El mayor número de indios que desde el principio aprendieron el quichua, en Santiago del Estero;
d)   Otras causas  por el estilo.


PORQUE DESAPARECIÓ EL QUECHUA DE OTRAS PROVINCIAS ARGENTINAS.-  Cuanto a la desaparición actual, del quichua, de otras provincias argentinas (como Salta, Catamarca, La Rioja, etc.) donde antes se hablara, ello debe atribuirse, naturalmente, a causas contrarias a aquellas, apuntadas, que explicarían la perduración de ese idioma en Santiago. Tales, por ejemplo:
a) La comunicación más o menos fácil y constante, de todas esas regiones con centros de población donde se usaba, o llegó a usarse, únicamente el español;
b) La menor impregnación de quichua que posiblemente hubo entre las gentes de dichas provincias;
e) El menor número de indios que seguramente, en esas zonas, aprendieron el quíchua;
d)   Otras causas análogas.

GLOSA FINAL.- Contestados así los problemas que Rojas se plantea, respecto del quichua de Santiago, queremos añadir, para terminar, una observación y un deseo alrededor del mismo lema.
La observación es ésta: Dándose el caso extraordinario de que en la provincia de Santiago del Estero – “isla filológica'' en pleno corazón argentino - , se hable desde hace siglos, hasta hoy día, el armonioso e imperial idioma de los Incas, ¿como no ha habido un quichuista estudioso que haya hecho un vocabulario y un arte (como por gramática decían los antiguos) de ese valiosísimo quichua santiagueño? Si lo hubieran hecho, no sólo ¡qué interesante! sino ¡qué importante hubiera sido comparar este quichua con el del Perú y de Bolivia, y ver las  diferencias hoy habidas entre uno y otro, y lijar las modificaciones qee el primero ha sufrido, trasplantado y aislado en Santiago! Mas nada se ha hecho - a excepción de algunas observaciones sueltas del P. Mossi, - Y esto es una lástima, una verdadera lástima; y más, cuanto que ese inapreciable quichua santiagueño no lardará, según dicen, en desaparecer, en morir, como tantas creaciones magníficas del hombre.
Ojalá, pues, antes de que esto suceda, algún benemérito espíritu recoja y eternice ese quichua, esa flor de leyenda y maravilla que aun exhala su perfume exquisito, perdida en las cálidas selvas de Santiago del Estero!

M. LIZONDO BORDA
Tucumán, marzo de 1928.




NOTAS.-
(1) Op.cit., "Los gauchescos”, T. I, cap. IV, parte II.
(2) Por la Puna de Jujuy, Valles Calchaquíes, valle de Salta, Catamarca, La Rioja, etc.
(3) Escrito en 1566. Puede verse en “El Tucumán colonial” de Ricardo Jaimes Freyre.
(4) "Guerras civiles del Perú” —Tomo II: “Guerra de Chupas”, cap. XCI.
(5)  Op. y cap.cit.
(6) Información de servicios de Pedro González de Prado, en "Probanzas de méritos... de los conquistadores" del Tucumán; publicación de Roberto Levillier, para la Biblioteca del Congreso argentino.
(7)   Op. cit., Prefacio, cap. V.
(8) Publicada, por el P. Larrouy, en "Documentos del Archivo de Indias para la historia del Tucumán". Buenos Aires, 1923 T.I., págs.6-25.


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